Querido diario, tengo la impresión de que la muerte me persigue y es que la encuentro en todos lados...
En la entrada de casas...
En los museos...
En los bares...
Detrás de una vitrina...
Ya lo dijo el poeta infrarrealista Roberto Bolaño: "El mundo está vivo y nada vivo tiene remedio y ésa es nuestra suerte"
¡Ni siquiera se salva el Oso bipolar!
¡Hasta con la lengüita de fuera lo dejaron!








